Los receptores hay que alquilarlos, repartirlos y recogerlos, y siempre desaparecen unos cuantos. Usar el móvil que cada asistente ya lleva encima elimina ese proceso entero.
Cómo funciona
- 1Activa «streaming por QR» en los ajustes de la presentación y empieza la ponencia.
- 2Pulsa «QR del público» en la barra de herramientas y el código ocupa la pantalla.
- 3Los asistentes lo escanean con la cámara y se abre el navegador. Sin app y sin inicio de sesión.
- 4Eligen idioma una vez y ese idioma sigue fluyendo. La elección se recuerda, así que salir y volver no vuelve a preguntar.
Lo que puede hacer un asistente
- Cambiar de idioma en cualquier momento desde el botón de bandera
- Ajustar el tamaño de letra a su vista y a su asiento
- Ver el original debajo de la traducción
Qué queda expuesto y qué no
Lo único que ve el público son los subtítulos que ya están en pantalla. El cuerpo de la nota, la lista de asistentes y el resto del espacio de trabajo siguen siendo privados.
El identificador del enlace es el permiso. No se puede adivinar, pero si el evento no es público, muestra el QR solo dentro del recinto. Al terminar la presentación la emisión pasa a «finalizada» y no se envían más subtítulos.
Desde la sala
- Poner el QR un minuto antes de empezar sube mucho la tasa de conexión.
- Imprimir el mismo código en los carteles de asiento o en el programa permite que los que llegan tarde se unan solos.
- Si el wifi del recinto es frágil, di que la pantalla es el canal principal y el QR el de apoyo.